martes

1945

darás las gracias cuando pase la noche
ezra pound

helado en la delgada tienda de campaña del campamento de pisa en que
se hiela/ viene a rescatarlo el esplendente recuerdo de venecia/ enlodado
prisionero/ lava sus pies en el agua de las inundaciones que trepan la
plaza de san marcos en noviembre/ lo salva
el esplendor de la capilla del palacio de los dogos/ el firmamento sagrado
en la verde bóveda de los mosaicos bizantinos y los caballos de bronce
traídos del saqueo/ lo salva la luz impresionista con la que se despierta
entre canales al caer la tarde/
cuando cualquiera daría fortuna y gloria a cambio de que al último aliento
le siguiera esa majestuosa procesión alejandrina
que es un entierro veneciano
eso lo mantuvo vivo
a pesar de la jaula erizada de púas/ de los golpes y el asco
no podía morir tan lejos de venecia
necesitaba
el tañido fúnebre de las pértigas alejando la negra góndola del muelle
de los vivos/ apretar el cuerpo entre los muros enrojecidos que aprietan/
a los muertos/ bajo el abigarrado túnel de los cipreses en el anhelado
islote de san michele

venecia le entibia los dedos
para que invoque con sus palabras a ruy díaz de bivar/ y se piense/
mientras dura el permiso de mantener la luz encendida/ camino a burgos
o a valencia
venecia lo nubla horas enteras para que crea que ese sucio hilo de luz
que traspasa el hedor de la resbalosa tela no es otra cosa que el crepúsculo
de dalmacia y que pronto/ vendrá kung/ el soberano/ a darle su hija como
alianza de estado/ ya lo hizo una vez en beneficio de otro que languidecía/
como él / en las mazmorras de palacio
nada peor parecía poder pasar en los tiempos del cautiverio en pisa/ pero
toda hiroshima trae su nagasaki agarrada del fuselaje tres días más tarde/
así que lo llevaron por doce años a la sala de locos peligrosos de saint
elizabeth/

para poder salvarlo/ esta vez/ la serenissima/
necesitaría las dos alas del león de san marcos y toda la pericia de sus
almirantes
pero allá fue de nuevo
a internarse con él en la interminable noche de los padecimientos/
a llevarle las sombras y el quiebre de las esquinas de piedra
la tregua provisoria que después del aqua alta se negocia de nuevo
entre la laguna y cada fondamenta
la siesta provinciana de los campi en dorsoduro
o el esquivo puente de las dos espadas
envuelta en sí misma como en una capa de fieltro
la serenissima república fue de nuevo
esperó a su lado
y como cada vez que quisieron doblegarla
ella fue paciente como el plutonio
y lo trajo a casa
(Ezra Pound es tomado prisionero, aislado en Pisa, y luego internado por doce años. Regresará a Venecia para morir en patria)

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